
Redacción
En Costa Rica, donde la hospitalidad se entrelaza con la naturaleza y el ritmo pausado del trópico, el turismo ha sido durante décadas mucho más que una industria. Es una forma de contar el país. Desde las playas doradas de Guanacaste hasta los bosques lluviosos del Pacífico central y sur, cada hotel, cada restaurante y cada experiencia de viaje construyen una narrativa sobre lo que significa recibir visitantes en uno de los destinos más biodiversos del planeta.
En ese escenario, una empresa nacida en San José hace más de medio siglo busca abrir un nuevo capítulo en su historia.
Enjoy Group, una compañía costarricense dedicada al desarrollo, operación y gestión de proyectos de hospitalidad, anunció recientemente el lanzamiento de una nueva marca corporativa que refleja la evolución de su modelo de negocio y una visión que mira más allá de las fronteras del país. La transformación no es solo estética, representa la consolidación de una estrategia que integra el desarrollo de proyectos, la operación hotelera y la gestión de compras dentro de una misma plataforma.
La idea detrás de esta estructura es sencilla en apariencia, pero ambiciosa en su alcance. Planificar los proyectos turísticos desde sus primeras etapas permite tomar decisiones clave —desde el diseño arquitectónico hasta las inversiones de capital de largo plazo— que influyen en la eficiencia operativa y en la sostenibilidad financiera de los hoteles a lo largo de su vida útil.
Para Javier Pacheco, presidente ejecutivo de la compañía, el cambio marca un punto de inflexión. Según explica, la nueva marca corporativa busca reflejar no solo el crecimiento de la empresa, sino también una visión más amplia del papel que puede desempeñar en la región. La compañía aspira a consolidarse como un grupo integral que reúne múltiples servicios dentro del universo de la hospitalidad, desde la operación de hoteles y restaurantes hasta el desarrollo de nuevos proyectos turísticos.
Pero la identidad costarricense sigue siendo el eje de esa expansión.
Costa Rica se ha ganado una reputación internacional como pionera en turismo sostenible y experiencias en contacto con la naturaleza. Ese prestigio —construido durante décadas por políticas de conservación, parques nacionales y una cultura de servicio profundamente arraigada— se ha convertido en uno de los activos más valiosos del país.
Enjoy Group ha buscado incorporar esa esencia en su propio crecimiento. La empresa nació en 1973, cuando Rubén Pacheco Lutz fundó una pequeña operación hotelera en San José. Con el tiempo, aquella iniciativa familiar se transformó en una organización que hoy participa en diversos proyectos turísticos y gastronómicos.
Actualmente la compañía opera hoteles en Puntarenas, una provincia donde el Pacífico costarricense despliega algunas de las playas más reconocidas del país, además de mantener operaciones en Guanacaste y Alajuela. Estas regiones concentran buena parte de la actividad turística nacional y funcionan como puerta de entrada para viajeros que buscan desde surf y biodiversidad hasta gastronomía local.
La nueva etapa de la empresa incluye un plan de expansión que contempla fortalecer su presencia en Costa Rica y explorar oportunidades en otros mercados de América Latina. El objetivo es participar en proyectos donde la compañía pueda aportar valor desde una perspectiva de largo plazo, combinando disciplina financiera, eficiencia operativa y una visión integral del destino turístico.
El crecimiento también tiene un impacto directo en el empleo. Actualmente Enjoy Group genera más de 1.300 puestos de trabajo directos en el país y contribuye indirectamente a la creación de oportunidades en un sector que conecta transporte, agricultura, comercio y servicios. En destinos turísticos como los del Pacífico costarricense, cada empleo formal en hotelería suele generar múltiples actividades asociadas en la economía local.
Más allá de los números, la empresa afirma que su estrategia se apoya en principios de desarrollo sostenible. La visión se articula en tres dimensiones: la ambiental, enfocada en la gestión responsable de los recursos naturales; la social, que abarca tanto a los colaboradores como a las comunidades cercanas; y la gobernanza, centrada en prácticas de transparencia y evaluación constante de sus cadenas de valor.
El lanzamiento de la nueva marca también viene acompañado de una renovación de su programa de lealtad, ahora llamado Enjoy Rewards. La iniciativa busca ofrecer experiencias más personalizadas y beneficios exclusivos para los viajeros que regresan a los destinos operados por la compañía, reforzando una relación que, en el turismo contemporáneo, va mucho más allá de una simple estadía.
A mediano plazo, la empresa aspira a consolidar su presencia en mercados estratégicos de América Latina. Y a largo plazo, su objetivo es posicionarse como un referente regional en el desarrollo y operación de proyectos hoteleros integrados, con un portafolio de marcas adaptadas a distintos destinos pero unidas por estándares comunes de servicio.
En un país donde el turismo representa uno de los motores más importantes de la economía, iniciativas como esta reflejan cómo la hospitalidad costarricense continúa reinventándose.
Porque en Costa Rica, recibir viajeros nunca ha sido solo una cuestión de infraestructura. Es, ante todo, una forma de compartir un territorio donde la selva, el océano y la cultura local se convierten en parte de la experiencia. Y para empresas nacidas en este paisaje, expandirse al mundo también significa llevar consigo esa forma particular de entender la hospitalidad.